Un plan con mis teatreros en el que un principio nos apuntamos 13 ¡genial! Poco a poco empezaron a caer... que si "al final me voy a la sierra", que si "me han adelantado las vacaciones y me voy antes a la playa", que si "es el cumpleaños de unas de mis mejores amigas"... así hasta que finalmente solamente quedamos 7. Vaya, jo, qué pena. La verdad que me hacía ilusión que fuéramos todos los que se habían unido al plan. Bueno, no pasa nada, hubiera sido más divertido todo ¡pero nos lo seguiremos pasando bien!
21:00. Cuando ya piensas que no puede haber más bajas... apenas una hora antes de que empiece dicho evento: "¡¡Mierda!! ¡¡Mi hermana se ha dejado las llaves por dentro y tengo que ir a casa de los abuelos a por ellas y llevárselas!! ¡¡No me va a dar tiempo!!".
No puede ser. ¡¡Este plan está gafado!!.
21:55. Marta nos recoge a Sonia y a mí donde habíamos acordado. 25 minutos tarde, habían tenido un problema con un grifo.
- "Pero ¿Y Belén? ¿no viene al final?"- pregunto yo extrañada al ver que no iba en el coche.
- "Belén ha llegado a las mil a casa, yo no sé qué ha estado haciendo. Así que como ya estaba nerviosa le he dicho que venía a por vosotras y ahora la recogíamos, que se fuera preparando".
22:10. Veinte minutos antes de evento. Marta llama a Belén.
- ¡Belén! Baja que ya estamos aquí.
- ¡¡¡¡No te vas a creer lo que ha pasado!!!! - se oye a través del teléfono - ¡¡no deja de salir de agua!! ¡no sé qué hacer! ¡no sé cómo controlarlo!
- ¡Joder, Belén! Subo.
- Bueno, creo que al final nos tendremos que buscar un plan alternativo - digo yo vista la hora que era y que la magnitud de la tragedia parecía importante.
- Sí, eso creo que haremos - me contesta Marta.
22:15. Entramos en casa, al fondo, en la habitación de Belén se ve la fregona.
- Pasad vosotras al salón mientras tanto- nos dice Marta.
Abro la puerta y....
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡SORPRESA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Allí estaban todos. Todos aquellos que se suponía que estaban en la sierra, en la playa, en el cumpleaños de una amiga, malos, buscando las llaves de su hermana... Caracterizados cual Estatua de la Libertad. No me lo podía creer ¡era demasiado bonito! Me habían organizado una despedida sorpresa, sin que yo sospechase lo más mínimo en ningún momento. Tan desconcertada estaba que tardé varios momentos en procesar y en reaccionar. No solamente me hizo ilusión la sorpresa, si no de repente ver a muchos de ellos que no esperaba. No me lo podía creer ¿¿cómo me iban haber hecho eso a mí?? Era demasiado bonito. No puedo ni siquiera describir todo lo que sentí en ese momento, de verles ahí, sorprendiéndome, sonriéndome, queriéndome.
Las sorpresas no se acaban ahí. Me habían preparado un cuaderno de viaje "Mi pequeño teatro ambulante", lleno de hojas de colores y fotos de estos tres años. Con el que, por supuesto, me hicieron llorar de nuevo. Será lo primero que meta en mi maleta.
¡Y las sorpresas seguían! Me taparon los ojos y me dijeron que nos íbamos. Lo primero que pensé es que aquello no podía acabar bien de ninguna manera. Yo + ojos tapados + tacones. El resultado a mí daba hostión asegurado, pero no, me cuidaron muy bien y llegué sana y salva. Durante todo el camino en coche no tenía la más mínima idea de a dónde me podían estar llevando a las casi doce de la noche.
Cuando me destaparon los ojos me quedé casi igual de desconcertada que cuando los llevaba tapados ¡seguía sin entender nada! Una chica nos guió hasta una sala. Sala Gucci. Wow. Inspección panorámica de la sala: sofás... mesas... atrezzo... vasos de chupito... televisón... y micrófonos... ¡¡es un karaoke!! Pero no solo un karaoke ¡habían reservado una sala privada solo para nosotros! Solamente os diré que cuando salías al baño, podías encontrar fácilmente la vuelta a la sala correcta solamente por el ruido/berridos que se oían desde fuera, jajajaja.
No contentos con todo lo que ya me habían preparado... me pusieron un vídeo que me habían hecho. Un vídeo precioso con el que, por supuesto, volví a llorar hasta el punto que me escocía la cara. No me cansaré de decir lo maravillosos que son. Y cuando terminó... ¡había otro! Con un significado muy especial para mí: "Para te lleves a tu Madrid contigo".
Fue una noche alucinante, genial, estupenda, maravillosa, brutal. Todos los sinónimos que podáis encontrar. Disfruté de cada momento. De cada instante. Y sobre todo, disfruté de ellos, ya que durante 365 días no lo podré hacer y no sabéis lo que me duele. Solamente les puedo decir gracias.
Gracias por ser como sois, gracias por preparar todo esto para mí, gracias por hacerme sentir tan especial y tan querida, gracias por mimarme, gracias por hacerme llorar, por emocionarme, por ilusionarme, por vuestros abrazos, por vuestros buenos deseos. No podría ser más feliz de teneros en mi vida. Sois especiales, sois mágicos, sois teatro y yo tengo la suerte de haberos encontrado. Confieso que estoy llorando mientras escribo esta entrada, sé que querrías saberlo, jajaja. Os quiero muchísimo.
Que lo que ha unido el teatro, no lo separe Nueva York.
XOXO,
Palouma

